martes, 30 de septiembre de 2025
sábado, 27 de septiembre de 2025
CONCLUSIÓN
Si habéis llegado hasta aquí, enhorabuena.
Habéis sobrevivido a metáforas, símbolos, frases intensas y momentos de niebla conceptual. No era fácil. Podríais haberos rendido en la segunda línea y haberos convertido en estatua decorativa. Pero no. Aquí seguís.
Ahora ya sabéis que San Juan de la Cruz no hablaba de oscuridad porque sí, ni escribía raro por puro capricho. Intentaba poner palabras a momentos que muchas personas viven: perderse, buscar, dudar, cambiar, esperar, amar, caminar cuando no se ve claro.
Y quizá esa sea la parte más interesante de todo esto:
que un autor de hace siglos todavía pueda decir algo verdadero sobre la vida actual.
Así que la gran pregunta final no es solo quién fue San Juan de la Cruz.
La gran pregunta final es esta:
¿Qué noches oscuras atraviesa una persona para crecer por dentro?
Pensadla bien.
No hace falta contestarla con cara de tragedia barroca.
Basta con contestarla con verdad.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)